En BESISA Distribuidor de Mangueras Industriales hemos reunido los siguientes consejos prácticos para que le des un mantenimiento óptimo a este tipo de materiales.



Cualquier manguera debe de ser limpiada tras haberse utilizado o bien después de estar almacenada por un tiempo considerable. La frecuencia de hacer dicha actividad dependerá del uso y ubicación de dicho accesorio.



Lo más recomendable es un lavado de arrastre usando agua limpia que puede estar caliente, detergentes y/o disolventes comunes. En caso de que las mangueras hayan permanecido cerca del mar, deberás comprobar que no tengan rastros de sal para reducir el riesgo de corrosión sobre hierro o alambres interiores que pudiesen tener.



Antes de limpiar, quita cualquier residuo de ácidos o químicos en el interior, así evitarás reacciones exotérmicas durante el lavado mismo o al usar de nuevo la manguera.